miércoles, 5 de marzo de 2014

MASH UP, MEZCLA UNO de Leo Kreimer



Sin duda, uno de los mejores espectáculos que se pueden disfrutar en Buenos Aires por estos días. Mash up es el nuevo concepto de mezcla y vale todo, nacido de la música hace muchos años, donde dos o más composiciones se entrelazan y resultan en un tema nuevo.
Si bien este género musical nació en la ilegalidad, con el correr de los años se fue formalizando y hoy es uno más dentro del espectro de explotación del mercado.
“Mash up, mezcla uno” es una especie de hibrido donde el rock, la acrobacia, el teatro, el video y el público se confunden en una sola pieza de múltiple teatralidad.   Aquí el pop bastardo no se da solo en la música, está en todo. Y el Galpón de Guevara ofrece sus instalaciones de manera perfecta para la ocasión. No es un teatro como cualquiera, entras y hay una barra, asientos relajados, mesa de ping pong, buena música. Cuando la cortina se corre, se da paso a la banda de rock o el músico de turno. Luego comienza la acción. Aunque el mash up haya comenzado desde que el espectador dio un paso hacia adentro.
Entonces, la historia de un hombre que mira televisión se ve tergiversada por la multiplicidad de mediaciones que ese medio arrastra y produce, al mismo tiempo. En la fantasía, en los sueños o donde el espectador quiera imaginar, ese hombre se ve vapuleado por su contexto y llevado a los extremos, hasta ser desmembrado, con la ayuda de un poco de teatro negro.
Esta obra, por así decirlo, (o instalación, si se quiere) rompe los límites de la teatralidad, siguiendo un poco la línea de Fuerza Bruta y, su madre, La Fura dels Baus. Es para disfrutar en compañía de amigos y para compartir un antes y un después. 



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