domingo, 5 de mayo de 2013

CORTINA DE ABALORIOS de Ricardo Monti – Dirección: María Moggia




Ficha Técnica:

Actúan: Karina Elsztein, Luciano Ledesma, Ezequiel Rodríguez Pose, Elías Córdoba.
Vestuario y Escenografía: María Sole y Mery Black
Diseño de iluminación: Tadeo Pettinari
Música en Vivo: Daniel Soruco
Diseño Gráfico e Imágenes: Marco Ferraro
Asistente de dirección: Sofía López
Producción General: La Mar en Coche
Producción Ejecutiva: Milena Láinez
Dirección y Puesta: María Moggia
Prensa:  www.octaviacultura.com.ar


Cortina de Abalorios es una obra metafórica, referida a una parte de la historia argentina, escrita en momentos de censura y represión en 1981 para Teatro Abierto. Por eso mismo, la obra nos lleva a imaginar una acción posible, una negociación de intereses, donde los que se llevan los beneficios no son las mayorías. Típica política, si se quiere.
Ya estamos acostumbrados, en la Argentina, a los juegos de los que están en funciones públicas y a sus transas con los poderes del momento. En este caso, Cortina de Abalorios nos recuerda al momento de “Argentina granero del mundo”, tiempos en los que el empobrecimiento de las clases bajas estaba disfrazado del progreso civilizatorio de las ciudades, el tendido de vías ferroviarias y las exportaciones desmedidas de riquezas nacionales.
Los personajes son típicos: Mama, que representa la carne argentina (aunque también se le podría encontrar un sentido de sistemático uso violatorio y usurero de la tierra y las riquezas naturales); Pezuela, el típico productor de campo; Popham, el empresario inglés; y el Mozo, representación de la clase trabajadora, sin voz posible en todo este juego.
Sin duda, lo más destacable de las actuaciones es la de Elías Córdoba como Mozo, que con su trabajo facial hace reír mucho más de lo esperado de un personaje de sus características.
La obra, escrita por Ricardo Monti, no pertenece al teatro clásico. Su argumentación es casi ausente, la causalidad no se aprecia, por lo que es una obra diferente y requiere del trabajo personal de cada espectador. Esto la hace interesante.
En ese sentido, a veces la mejor guía para distinguir cada momento en la obra es la iluminación, lo que en esta puesta no está bien definida y por momentos ausente.
Sin embargo, la obra es disfrutable y llevadera, las actuaciones son buenas y el teatro brinda una copita de vino en la entrada.
Cortina de Abalorios se presenta los viernes a las 23 hs en el Espacio Cultural Pata de  Ganso, Zelaya 3122, Capital Federal.



domingo, 21 de abril de 2013

CURACÒ, AGUA DE PIEDRA de Graciela Camino




Ficha Técnica:
Elenco:  Esteban Bortnik, Soledad Chavarría, Martín Cutino, Bernardo Morico
Entrenamiento físico: Vanina García
Dirección de arte: Soledad Chavarría
Proyecciones: Bernardo Morico, Martín Cutino
Puesta de Luces y realización: Esteban Bortnik
Dibujos en escena: Cali Mallo
Diseño gráfico: Pilar Perdoménico
Fotos: Diego Furci
Idea y realización de instalación: Cooperativa La Rabiosa
Asistencia de Dirección:  Stella Birchmeyer
Dirección general: Graciela Camino
Prensa: OCTAVIA Comunicación y Gestión Cultural www.octaviacultura.com.ar

El sábado 6 de abril se estrenò "Curacó, agua de piedra" en Oeste Estudio Teatral. Bajo la dirección de Graciela Camino, este montaje teatral que aborda el imaginario Fordiano es un espectáculo multifacético sobre una etapa de la vida de Aníbal Ford, y un estudio no académico sobre su obra.

"Curacó, agua de piedra" es una suerte de road-movie galponera, que indaga en la expedición de Aníbal Ford al Lejano Oeste pampeano y, junto con él, explora los relatos, mitos y vivencias de este desierto argentino.

Aníbal Ford fue escritor, periodista y un eminente teórico de la comunicación argentino. Fue el primer director de la carrera de Ciencias de la Comunicación y director de la maestría en Comunicación y Cultura en la UBA, dónde tuvo varias cátedras a su cargo. Aportó numerosos escritos de investigación en el campo de la teoría de la Comunicación.

Con un grupo de actores, Graciela Camino trabajó en la construcción de un montaje teatral que aborda el imaginario de Ford, su particular relación con los viajes de investigación, su producción literaria y periodística y la singularidad de su condición de académico y habilidoso. Su figura, o la invención poética sobre su figura, es lo que determinó el interés de aproximarse al material que guarda la Biblioteca Nacional. La intención no es académica, no es “citar”, “homenajear”, ni “analizar” el pensamiento fordiano, sino más bien, y siguiendo la huella de Aníbal, es una intención exploratoria: recorrer un poco más los ríos de sus viajecitos y regatas en busca de aguas que se insumen. El resultado: una ficción de aventura, entrañable y utópica.




El Montaje:

Espacio uno: Casa Colegiales. 
Esta instalación nos adentra en el universo de Anibal Ford explorador, investigador. Hombre de observacion latente en el campo de la simpleza, siempre llevada a cabo con buen atino sobre los significados de la cultura. La Casa Colegiales convida un rico vino y, a traves de la buena cepa argentina, recorremos los caminos por los cuales Anibal se dejo llevar. 


Espacio dos: El viaje por la cabeza de Aníbal.
Cuatro actores, cuatro personajes, son Anibal. Esta ficcion que nos invita a entrar en la cabeza de Anibal Ford y a navegar por la Pampa argentina, en busca de eso que èl siempre quiso plasmar en sus obras: la cultura no esta en los grandes circulos de intelectuales y artistas; la cultura es el rio, su desembocadura y su nacimiento en la roca. El transitar y las andanzas sobre ese rio son la dinamica de la cultura.  Y eso Curaco lo refleja de un excelente modo. 

En este viaje, las fronteras se borran. Tanto a los personajes como al publico, la pasion del relato invade y empapa de aventura. Cada uno es Anibal.

Para los que tuvimos el placer de ser sus alumnos  y aprendices, esta obra significa la cristalizacion de un pensamiento nitido y valorador de la simpleza del hombre, por sobre los mecanismos hegemonicos de produccion de sentido. 

Curaco es un viaje y vale la pena hacerlo.



Algo mas sobre Anibal Ford:

Chau profe. Una semblanza de Aníbal Ford en primera persona. por Christian Lourido

Los diferentes ruidos del agua (fragmento).